La celebración como cada año del 8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano, nos sirve de nuevo para conmemorar con orgullo la historia nuestro Pueblo y rendir ineludiblemente homenaje a las víctimas gitanas del genocidio nazi, y de las distintas y reiteradas persecuciones sufridas a lo largo de los siglos, cuestiones que vuelven a estar marcadas en nuestro ideario como motivo de la reivindicación y continuidad de una lucha que nos motiva cada día. Rememoramos el Congreso Mundial roma/gitano celebrado en Londres en 1971 en el que se instituyeron la bandera y el himno gitanos como símbolos universales de nuestra larga historia y culturas, permanentemente marcadas por la metas de la justicia y la igualdad.

En esta ocasión, en ese camino obligado de la consecución de una ciudadanía plena y efectiva en condiciones de igualdad con el resto de la sociedad, aplaudimos noticias que nos abren nuevas perspectivas hacia ese objetivo a través de una justa y representativa presencia en las listas electorales de la próxima cita con las urnas.  Hemos conocido con alegría y esperanza que gitanos y gitanas adquirimos al fin una presencia adecuada para aspirar a ser Diputados o Diputadas gracias a la inclusión  de personas de nuestra etnia en las listas de diferentes partidos e ideologías, nombres altamente cualificados, con vocación de servicio público, y el deseo expreso de representarnos para demandar en voz alta nuestros anhelos y aspiraciones.

Ha sido un periplo largo hasta que por fin los partidos políticos nos han tenido en cuenta a la hora de confeccionar sus listas. Ciudadanos proclamaba la presencia en su candidatura a Madrid de Sara Giménez Giménez, abogada oscense y gran luchadora en la defensa de los derechos humanos. También  el Partido Socialista anunció que Beatriz Carrillo de los Reyes, antropóloga sevillana y vicepresidencia segunda del Consejo Estatal del Pueblo Gitano, aparecería como número tres por Sevilla. El Partido Popular hizo público que Juan José Cortés Fernández encabezaría la lista onubense al Congreso.  Sumado a ello, Patricia  Caro figura en la listas europeas de Podemos, e Ismael Cortés Gómez, doctor en Estudios Internacionales de Paz y Conflicto, figura como número uno en la lista de En Comú Podem por la provincia de Tarragona. Mirando atrás no podemos por menos que lamentar que tras las pasadas Elecciones Andaluzas, donde viven la mitad de los gitanos españoles, no haya en su Parlamento Autonómico ni un solo Diputado o Diputada gitano.

La llegada de estos nombres a la esfera política suscribe algunas reivindicaciones comunes como son la creación del Alto Comisionado por la Igualdad Real y Efectiva de la Población Gitana, una Ley Integral de Igualdad y Protección específica que refuerce la lucha contra el antigitanismo, la eliminación de la segregación escolar (conocida como guetización) o la implementación de programas específicos de la salud. Una de las formas más dolorosas del antigitanismo es el olvido, por eso la puesta en valor de la Memoria Histórica alrededor de nuestro Pueblo es una constante que se une a la petición expresa de que el esfuerzo que significa para nuestro jóvenes el estudio tenga una recompensa visible en el espacio laboral, lejos de la estigmatización y los prejucicios.

En España somos 750.000 gitanos y gitanas que tenemos idénticos derechos, y obligaciones que el resto de españoles y que hacemos gala de unos valores culturales y vitales que tienen mucho que aportar a la sociedad del siglo XXI. Vamos a luchar por una España plural, libre y democrática, cada uno desde su esfera política, pero con el objetivo común de una mayor visibilidad, inclusividad y justicia, como nuevos peldaños de un camino por el que seguir ascendiendo a la integración plena y equitativa.