Se ha descubierto el lugar donde fueron enterrados los prisioneros gitanos del campo de concentración de Lety, en Bohemia Meridional. Es la primera vez que se hallan restos de las víctimas gitanas de la persecución nazi en Europa.
Los arqueólogos de la Universidad de Bohemia Occidental de Pilsen descubrieron la localización de los restos de los prisioneros gitanos que murieron en el antiguo campo de concentración de Lety, cerca de la ciudad de Písek. El Museo de Cultura Romaní quiere construir un nuevo monumento en el lugar para recordar a las víctimas del genocidio gitano.

Según fuentes escritas, en el área de 400 metros cuadrados deberían estar enterradas unas 120 personas, como indicó para la Televisión Checa el arqueólogo y líder de la investigación, Pavel Vařeka. El experto dijo que se han conservado incluso los restos de cabello fino y corto en el lugar. La investigación ha mostrado que la mayoría de las víctimas del campo de concentración eran niños. Aproximadamente 100 de ellos eran menores de 3 años, dice Vařeka, describiendo una de las tumbas.

“En la arena aparecen sombras oscuras que indican la presencia de otro pozo. Su tamaño sugiere que se trata de los restos de un niño muy pequeño”. El campo de concentración de Lety se estableció en 1940 como un campo de trabajo. Posteriormente sirvió como una localidad temporal antes de que los gitanos fueran transportados a un campo de exterminio. Cerca de 1300 personas pasaron por las instalaciones de Lety, de las que 326 murieron y otras 500 terminaron en Auschwitz.

Hasta 1943, los prisioneros fueron enterrados en el pueblo cercano de Mirovice, luego se estableció un cementerio provisional en Lety. Su ubicación exacta permaneció desconocida durante mucho tiempo, antes de que se realizaran estudios arqueológicos en el lugar. Ahora, después de dos años de investigación, los arqueólogos de la Universidad de Bohemia Occidental lograron localizar las tumbas. El antiguo cementerio se ubica solo a unas decenas de metros del actual monumento a las víctimas gitanas del Holocausto. Por razones de respeto, todos los restos permanecerán en su lugar, sin que se realice una exhumación. Los científicos han tomado muestras para identificar y buscar a los familiares de las víctimas.

El monumento a las víctimas gitanas tendrá un nuevo aspecto. En el antiguo campo de concentración de Lety se encuentra en la actualidad una granja porcina, que fue establecida en 1972 y tiene un área de más de 7 hectáreas. El año pasado, la granja fue comprada por el Estado, y ahora los edificios están vacíos y en deterioro, a la espera de una demolición.

El presidente del Comité de Compensación por el Genocidio Gitano, Čeněk Růzička, supervisa los trabajos en el yacimiento. Durante largos años ha luchado por cerrar la granja porcina y encontrar el lugar de descanso de sus antepasados.

“Esto es el fruto de una lucha de veinte años. Un gran peso se cayó de mis hombros”.

Según la directora del Museo de la Cultura Romaní, Jana Horváthová, la conciencia pública sobre el genocidio gitano no es amplia. Dice que el problema está sobre todo en la educación, ya que el tema es muy poco estudiado en las instituciones. Horváthová confió a la Televisión Checa que la institución trata de convencer a las escuelas a la colaboración, pero por lo general se quejan del poco tiempo disponible para estos temas en la enseñanza.

El concurso arquitectónico para el diseño del nuevo monumento se convocará en septiembre. Sus resultados deberían conocerse la próxima primavera, y el monumento debería ser finalizado antes de 2023. Fotos: ČTK/Pancer Václav