Un acuerdo a instancias de KAMIRA, ha hecho posible que de manera previa al juicio,  los aficionados del club de fútbol PSV Eindhoven, acusados ​​de humillar a un grupo de mujeres rumanas en Madrid, han reconocido el delito y aceptan una pena de multa e inhabilitación, además de comprometerse a pagar una indemnización a las víctimas por daños morales. Según la abogada y presidenta de Kamira, Carmen Santiago Reyes, el acuerdo entre las partes hace prever que el juzgado dictará sentencia de conformidad y que los autores de los hechos deberán disculparse de manera pública.

Artículo relativo al caso publicado por Jordi Serrat, Doctor en Periodismo y Ciencias de la Comunicación. Periodista. Docente en la Universidad de Vic. Adscrito al grupo de investigación Trato, su línea de investigación principal es la relación de las personas sordas firmantes con los medios de comunicación:

Conocí la noticia este julio durante el ciclo de conferencias titulado ‘Los mitjans de comunicación ante la discriminación y los Delitos de odio’, Organizado por la Federación de Asociaciones de Mujeres Gitanas Kamira. Las mujeres gitanas de origen rumano que en marzo de 2016 fueron víctimas de una vergonzosa humillación pública en Madrid por unos aficionados del club de fútbol PSV Eindhoven han ganado la batalla judicial. Aunque el juicio aún no se ha celebrado, los acusados ​​han reconocido el delito y aceptan una pena de multa e inhabilitación, además de comprometerse a pagar una indemnización a las víctimas por daños morales. Según la abogada y presidenta de Kamira, Carmen Santiago Reyes, el acuerdo entre las partes hace prever que el juzgado dictará sentencia de conformidad y que los autores de los hechos deberán disculparse de manera pública.

Este lamentable delito de incitación al odio, agravado con motivaciones racistas, pasó el 15 de marzo de 2016 . Aquel día muchos seguidores del PSV Eindhoven se desplazaron hasta la capital de España para animar a su equipo, que se tenía que enfrentar al Atlético de Madrid. Un grupo de aficionados, que habían estado bebiendo alcohol durante las horas previas al partido, decidieron distraerse haciendo burla de unas mujeres que pedían limosna en la Plaza Mayor. El diario ‘El País’ publicó un vídeo, grabado por alumnos de la Escuela de Periodismo de este medio, que dejaba constancia de lo sucedido.

La plaza estaba llena de gente, hacía un sol espléndido y había muchos turistas y visitantes. Para pasar el rato y con total desprecio, algunos hombres comenzaron a hacer escarnio de las mujeres gitanas que pedían caridad. Como se reían de ellas? Los tiraban monedas de cinco céntimos por tierra, como si fueran animales. Lo hacían con una actitud tan vejatoria, que incluso tiraron trocitos de pan, latas y una manzana podrida. El juego vil y perverso consistía en hacer mofa de ellas para que se tuvieran que agacharse para recoger el dinero. Pero con ello no tenían suficiente para divertirse. Exigieron a las gitanas que se arrodillaran, que cantaran, bailaran y hicieran flexiones si querían recibir la supuesta compensación económica, siempre irrisoria. Mientras tanto, los vexadors proferían cánticos al estilo taurino: «Olé! Olé! «. Los diálogos grabados en el vídeo muestran la actitud discriminatoria. Con la cerveza en la mano,

– «Si te doy esta moneda, irás?», Preguntaba un chico con tono xenófobo.

– «Vamos, marcha! Vete! «

Y otros coreaban burlas o reían y reían.

– «No atraviese la frontera!», Gritaban.

El joven Gabriel de Jon, de 28 años, llegó a mostrar un billete de cinco euros para simular que les quería dar. Pero antes de que nadie lo pudiera coger, va encenderlo y después de prenderle fuego, tiró al suelo. Los otros acusados son Adrianus Cornelius Soetens, de 25 años, Jorn Johannes Andreas Nicolaas Gilsing, de 46 años y Leon Johannes Maria Van Den Elzen, de 34 años. Como la legislación de los Países Bajos no permite que declaren por videoconferencia, será necesario que se desplacen a Madrid el 15 de septiembre, fecha del juicio.

Es cierto que algún peatón recriminó el comportamiento racista de los fanáticos futboleros, pero también que recibió silbidos de desaprobación general. En fin …, todo fue triste y patético. Por suerte, al final se hará justicia. También me ha alegrado mucho constatar que el trabajo de unos estudiantes-reporteros, que supieron estar atentos para captar la noticia, haya servido de tanto. Sin duda, las mujeres gitanas humilladas en Madrid se merecían ganar este pleito. Ellas no se personaron en el juzgado, pero sí lo hizo la Federación de Asociaciones de Mujeres Gitanas Kamira como acción popular.

Las mujeres gitanas han conseguido que un grupo de machos racistas impresentables tengan que pedir perdón. El triunfo de las mujeres gitanas es un triunfo para un mundo mejor. Es una victoria de los derechos humanos. Así lo viví y sentir el pasado 8 de julio durante la mesa redonda ‘Mecanismos reguladoras de la información responsable. Análisis de publicaciones sobre la comunidad gitana ‘, en el que participé como ponente. Todo, dentro de un proyecto organizado por Kamira con financiación de la Unión Europea, y con la colaboración de la Plataforma Khetané, la Fundación Pere Closa y el programa Rromano cipativa. Muchas felicidades a sus impulsores, que se han preocupado de defender las más vulnerables: pobres, de etnia gitana, de origen rumano y mujeres.