A pesar de las protestas por medios directos e indirectos, y de la campaña “Yo no soy Trapacero” que las organizaciones gitanas hemos estado realizando para que la RAE eliminara el término trapacero de su definición de Gitano, la RAE no ha querido dar marcha atrás y mantendrá dicho término ofensivo en su diccionario.

Desde Kamira seguimos estando en contra de la RAE en este caso y seguiremos luchando para que este término que resulta prejuicioso, ofensivo, denigrante y que consideramos que no debería incluirse en una publicación tan prestigiosa e importante como el Diccionario Oficial de nuestra lengua sea eliminada y se respeten nuestros derechos como ha ocurrido en otros casos similares. La lengua por suerte va evolucionando y la sociedad también, y la integración hoy día es un hecho que la RAE debe reflejar, y consideramos esta decisión un paso atrás en nuestra lucha por la igualdad del pueblo gitano, y en el caso de Kamira en concreto, por la integración de la mujer gitana.