Apoyar a los recién licenciados en Derecho en su formación práctica a la vez que ofrecer ayuda para el acceso a la justicia a ciudadanos pertenecientes a comunidades con riesgo de discriminación cuyas necesidades legales no estén satisfechas. Ese es el doble objetivo de las denominadas incubadoras legales o incubadoras de abogados, una iniciativa surgida en Estados Unidos en 2007 y que, en Europa, tiene su primer proyecto en Córdoba desde 2016.

Aquí, lleva un año en desarrollo este programa donde colaboran los integrantes de un despacho de abogados que se convierten en tutores de formación práctica de jóvenes que acaban de terminar sus estudios de Derecho y que, a su vez, se especializan y ofrecen sus servicios para asesorar, entre otros, a miembros de la comunidad gitana a través de la Federación Nacional de Asociaciones de Mujeres Gitanas, KAMIRA.

 

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