Las personas gitanas se encuentran dentro de los colectivos que sufren más paradas en la vía pública por parte de la policía, conocidas como identificaciones policiales por perfil étnico.
Las razones:
(1) La existencia de estereotipos y prejuicios que señalan a las personas gitanas como potencialmente peligrosas o directamente como delincuentes;
(2) Una mayor vigilancia por parte de la policía en gran medida motivada por la formación recibida desde las academias de policía en las que se enseña que hay determinados tipos de delitos que se cometen por un perfil de persona (magrebís, gitanos, etc.);
(3) La situación de marginalidad social y el alto porcentaje de población gitana que se encuentra bajo el umbral de la pobreza.
 
La realidad es que estos tres elementos se encuentran estrechamente conectados. Es indudable la relación existente entre pobreza, exclusión social y criminalización, que convierte a la minoría gitana en una auténtica comunidad sospechosa en nuestro país. La construcción de la imagen del gitano/a como delincuente potencialmente peligroso/a se ha generado a través de normas, políticas y prácticas que tenían como objetivo a esta minoría étnica, y reproducidas y reforzadas por las prácticas sociales.
Puedes leer este interesante artículo como complemento y ampliación de nuestra reflexión: http://blogs.infolibre.es/alrevesyalderecho/?p=5883